Destacada conferencia médica indica la necesidad de mejores evidencias para asesoramiento de dietas en el futuro

25 Mar, 2015, 13:01 GMT de SICS Srl

FLORENCE, Italia, March 25, 2015 /PRNewswire/ --

Los mensajes de salud pública acerca de la dieta se entienden correctamente, pero deberían seguirse mejor, con una ciencia más actualizada de cara a la protección de las personas y del suministro de beneficios para la salud, una de las principales demandas de la conferencia.

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La conferencia, celebrada en Florencia por medio de la Associazione Nazionale Medici Cardiologi Ospedalieri (Asosicación Nacional Italiana de Cardiólogos Hospitalarios) ha contado con los principales expertos internacionales en el campo de la nutrición e investigación médica.

Michele Gulizia, director general nacional de ANMCO (Italian National Association of Hospital Cardiologists) y director de la división de cardiología del Hospital "Garibaldi-Nesima" en Catania, Italia, afirmó: "La comida es un sistema complejo: a pesar de que por un lado apenas recibe atención por parte de los medios, por otra parte la información acerca de los datos nutritivos de los alimentos en nuestra mesa es escasa. El tema de la grasa es un ejemplo concreto, ya que la grasa siempre ha sido demonizada en el pasado y su uso correcto solo se ha redimido tras 40 años de terrorismo mediático. La falta de información en torno a la alimentación también preocupa a las dietas de hidratos de carbono, proteínas y de reducción de peso, que excluyen algunos tipos de nutrientes por completo o elementos únicos incluso en casos en los que no están apoyados por ningún tipo de evidencia médica. Este tipo de noticias a veces presenta un impacto en las elecciones nutritivas de algunos estratos de la sociedad".

Un destacado informe publicado en el Journal of Clinical Epidemiology destaca que las recomendaciones emitidas por medio de la OMS no se han propagado de forma adecuada: de hecho, incluso las 'recomendaciones más destacadas" a menudo se basan en los estudios que son entre poco y muy poco fiables. La investigación ha examinado todas las directrices de la OMS publicadas entre los años 2007 y 2012 y ha revelado que 289 de las 456 recomendaciones (más del 55%) de las que son clasificadas como 'destacadas' se basan en estudios de baja calidad y muy baja calidad(1) . Es por ello complicado de creen que las directrices basadas en ellas sean así mismo fiables; las consecuencias para la salud pública son poco ciertas. Además, la OMS a menudo emite recomendaciones 'condicionales', siendo las consecuencias reales de ello en términos de beneficios desconocidos y no especificadas. Esta es una situación bastante peculiar, considerando que durante la Second International Conference on Nutrition celebrada en Roma en noviembre de 2014 todos los Estados Miembros respaldaron de forma unánime que los documentos emitidos por la Organización Mundial de la Salud solo deberían estar basados en los mejores estudios disponibles y con la evidencia científica de la calidad más elevada. Además, sería más adecuado escribir las recomendaciones basadas en los estudios de observación de múltiples centros específicas sobre el tema tratado que se han publicado recientemente, para evitar las inconsistencias o interferencias que suelen representar de forma pobre la información real. No hace falta decir que las recomendaciones en el informe reciente sobre la toma de azúcares añadidos en la dieta de los adultos y niños se basan en el examen de 4 estudios de observación de los años 60 desarrollados en Japón en torno a la aparición del deterioro dental. Solo una nota al final de las páginas especifica que las recomendaciones 'condicionales' se han escrito en torno a que no existe certeza sobre el equilibrio entre los riesgos y beneficios ni inconvenientes en adoptar las recomendaciones. En la conferencia se ha subrayado la necesidad de una claridad superior tras los recientes debates de elevado nivel en otro a los nutrientes individuales, como las grasas saturadas, azúcar y sal, que son realmente las culpables e enfermedades crónicas como la obesidad, enfermedad cardiaca y diabetes de tipo 2.

Desde el famoso Seven Countries Study de los años 70(2), que culpaba las grasas saturadas por aumentar los niveles del colesterol en sangre y provocaba enfermedad cardiaca, las dietas occidentales han cambiado hacia alimentos bajos en colesterol y bajos en grasas. La reevaluación de la dieta baja en grasas ha llevado ahora a una reacción destacada contra el azúcar y otros hidratos de carbono, confundiendo más que nunca a las personas. Para hacer que todo sea aún peor, los científicos ahora están en desacuerdo acerca de si las grasas o hidratos de carbono son peores para la salud. Es necesario volver a pensar todo, tal y como se explicó en la reunión de Florencia.

Antes de estar presente en la conferencia, el profesor Dennis Bier, de Houston, Estados Unidos, comentó: "La aproximación a un solo nutriente es necesaria para ayudar a definir las respuestas bioquímicas para ese nutriente, pero no puede capturar por completo la respuesta humana integrada que sigue a la comida en estas dietas de diversos modelos de nutrientes y complejos ingredientes alimenticios".

El siguiente ponente, el profesor Furio Brighenti, de la University of Parma, añadió: "La investigación para la nutrición del futuro necesita de modelos nuevos e innovadores experimentales que tengan en consideración - más allá del efecto biológico - otros aspectos de la nutrición humana, como los psicológicos, culturales y sociales, que finalmente están relacionados con la elección de los alimentos".

El vicepresidente de la conferencia, el profesor Carlo La Vecchia, de la University of Milan, indicó: "30 años de 'lipidofobia' ahora parece que no están completamente en línea con una realidad científica. ¿ No será que la tendencia moderna de la 'carbofobia' va a revelarse así mismo también como engañosa? En la actualidad, el objetivo no debería estar en la cantidad total de nutrientes, sino en la composición general y calidad de la dieta".

  1. Alexander et al. - Journal of Cl. Epidem (2013) WHO recommendations are often strong based on low confidence in effect estimates.  
  2. http://en.wikipedia.org/wiki/Seven_Countries_Study 

http://www.anmco.it  

FUENTE SICS Srl