Las nuevas tecnologías inalámbricas obligan a los operadores a enfrentarse a grandes inversiones

20 Nov, 2003, 14:36 GMT de Analysys Group Ltd

CAMBRIDGE, Reino Unido, November 20 /PRNewswire/ -- - Los operadores pueden minimizar su inversión en W-CDMA si siguen centrándose en servicios de datos de altos ingresos por megabyte, como la mensajería, la navegación WAP o las descargas

Las mejoras en el rendimiento y el coste de las tecnologías móviles hacen de la sustitución de las líneas fijas de voz y los servicios de datos de banda ancha una posibilidad real

Con la incertidumbre que rodea al futuro éxito de la tecnología W-CDMA a la hora de ofrecer servicios multimedia y de datos móviles avanzados, los operadores de telefonía móvil europeos se enfrentan al dilema de si deben adoptar o no una o varias tecnologías alternativas, según se desprende del informe 'The Role and Impact of Emerging Wireless Technologies' (El papel y el impacto de las tecnologías inalámbricas emergentes) de Analysys Research, firma global de asesoría sobre telecomunicaciones, tecnologías de la información y multimedia (www.analysys.com).

Enfrentados al obstáculo de la disponibilidad de equipos y a los problemas del rendimiento de las redes y los terminales, la mayoría de los operadores europeos han retrasado el lanzamiento de sus redes de tercera generación hasta 2004 o 2005. "Los operadores se están haciendo algunas preguntas de difícil respuesta", afirma Alastair Brydon, coautor del informe. "Muchos operadores se preguntan si deben seguir adelante con la tecnología W-CDMA, desplegar redes EDGE, adoptar sistemas WLAN o de acceso inalámbrico de banda ancha, como los de empresas como Arraycom, Flarion y Navini, o poner todas sus esperanzas en estándares como 802.16e o 802.20".

El informe destaca que lo primero que tienen que hacer los operadores, antes de decidir en qué tecnologías van a invertir, es adoptar una estrategia clara de servicios a ofrecer. Los altos costes y las limitaciones de capacidad de las redes móviles de segunda generación y GPRS han llevado a muchos operadores a ofrecer servicios de voz y datos sencillos, como los SMS, que no consumen muchos recursos de red y proporcionan altos ingresos por megabytes. Mark Heath, coautor del informe, señala: "si los operadores de telefonía móvil siguen centrándose en servicios como la mensajería y navegación en terminales de pantalla pequeña, la tecnología W-CDMA no será necesaria".

El informe también sugiere que todavía hay espacio para que los servicios móviles compitan directamente con los servicios de línea fija y banda ancha. "No debemos descartar aún a la telefonía de tercera generación", añade Heath. "La telefonía móvil W-CDMA, unida con su nuevo proceso de codificación de voz, ofrece la capacidad, la calidad de servicio y los costes necesarios para competir con garantías frente a los servicios de voz de línea fija". Más allá de las oportunidades para las comunicaciones de voz, una serie de avances complementarios, como la compresión de datos y la tecnología HSDPA, proporcionarán a los operadores con redes W-CDMA capacidad suficiente para rivalizar con los servicios de banda ancha por línea fija. Heath comenta: "la tecnología HSDPA permite a la telefonía W-CDMA ofrecer una experiencia de banda ancha inalámbrica real con una novena parte del coste por megabyte de las redes GPRS. Esto permitiría a los operadores reducir los precios drásticamente".

'The Role and Impact of Emerging Wireless Technologies' ofrece un análisis independiente de las posibilidades reales, el desarrollo actual y el potencial comercial de las principales tecnologías inalámbricas emergentes. El informe revela cómo las tecnologías emergentes facilitan nuevos servicios y oportunidades para generar ingresos.

FUENTE Analysys Group Ltd