Los accionistas y antiguos ejecutivos de Morgan Stanley dirigen una carta al consejo de administración

29 Mar, 2005, 19:03 BST de Shareholders and Former Senior Executives of Morgan Stanley

NUEVA YORK, March 29 /PRNewswire/ -- En respuesta a las investigaciones de la prensa, un grupo de accionistas y antiguos miembros del consejo de administración de Morgan Stanley han redactado la siguiente carta, que ha sido remitida este mes al consejo de administración de Morgan Stanley. La carta expresa las preocupaciones acerca del bajo rendimiento de Morgan Stanley en los últimos tiempos, que se atribuye directamente a fallos en la dirección.

El consejo de administración de Morgan Stanley no ha contestado a esta carta y, por el momento, ha aprobado la reestructuración de la directiva, lo que supondría la pérdida de algunos de los ejecutivos más experimentados y con más talento de Morgan Stanley.

Esta "reestructuración" no es una respuesta a las preocupaciones expuestas en la carta, y creemos que no es lo mejor para los accionistas de Morgan Stanley.

"3 de marzo de 2005

A la atención del consejo de administración de Morgan Stanley:

Como los antiguos ejecutivos de Morgan Stanley e importantes accionistas, cuidamos de la firma, sus empleados y de la reputación de integridad y excelencia. El compromiso de la compañía con esta última es el producto de generaciones de profesionales que trabajaron y se sacrificaron sin límites para asegurar que Morgan Stanley ofreciese a sus clientes productos y servicios que son los estándares más importantes de la industria.

Desafortunadamente, el rendimiento de Morgan Stanley en los últimos años ha descendido hasta un punto en el que estamos muy preocupados por la capacidad de la compañía de recuperar su posición como la primera firma global de servicios financieros.

Nuestra percepción del descenso del rendimiento de Morgan Stanley se ha visto corroborada por los criterios en los mercados de valores. Por ejemplo, el Morgan Stanley 2005 Proxy Materials muestra que, en los últimos cinco años, los beneficios totales de la firma han ido a la zaga del S&P Diversified Financial Index en casi el 40%, un asombroso voto de desconfianza para una compañía que históricamente ha sido el líder del mercado. Según un artículo publicado en el International Herald Tribune el 9 de febrero de 2005, las reservas de Morgan Stanley descendieron un 27 por ciento frente a los últimos cuatro años, en comparación con los beneficios del 4 por ciento de Goldman Sachs, una resistencia del 18 por ciento de Lehman Brothers y un descenso del 11 por ciento de Merrill Lunch. Además, la volatilidad de los precios de las reservas de la firma ha sido bastante más alta que la de las compañías comparables, un hecho que disminuye los beneficios habituales de la diversificada cartera de negocios de la firma.

Creemos que el pobre rendimiento de las reservas de la firma y la volatilidad de los precios son el resultado de varios factores, como:

    
    (i)   El fracaso en la obtención continuada de beneficios por valores; 
    (ii)  El fracaso a la hora de mantener el crecimiento de beneficios en 
           línea con sus competidores; y 
    (iii) El débil rendimiento de los negocios de gestión de ventas e 
           inversiones de la compañía en los últimos cinco años.

Fundamentalmente, creemos que la principal causa del pobre rendimiento de la firma es el fracaso de Philip Purcell como consejero delegado.

El papel de Morgan Stanley como líder en la industria de valores y su excelente reputación han sido siempre los motivos de su capacidad para atraer a importantes profesionales y para ofrecer un sólido y duradero liderazgo. Estamos muy preocupados por esta crisis de confianza en la dirección de la compañía, no sólo en el mercado, sino que tememos que también entre los empleados. Creemos que el actual consejero delegado no será capaz de inspirar y redirigir a la firma hacia su correcta posición en la industria de los servicios financieros. También nos preguntamos si cuenta con el respeto de sus colegas de industria o con el respaldo necesario para hacer que Morgan Stanley recupere el liderato en nuestra industria.

Somos conscientes de que hay muy poca experiencia en servicios financieros entre los directores independientes y no hay ejecutivos de Valores Institucionales en el consejo al margen de la desproporcionada contribución de esta unidad a los beneficios y reputación de la firma. Además, mientras que la firma tiene su sede en Nueva York, la capital financiera del mundo, ni el director ni los miembros del consejo viven en la zona de Nueva York.

Creemos que la pérdida de moral causada por estos factores hace que Morgan Stanley se arriesgue a perder a más profesionales clave, lo que sería fatal para la capacidad de la compañía de servir a sus clientes y de atraer a la plantilla necesaria para realizar sus negocios.

Por todas estas razones es necesario que el consejo actúe para cambiar la dirección de Morgan Stanley. Es absolutamente necesario que el sucesor de Philip Purcell tenga experiencia y sea respetado por el grupo ejecutivo. Este cambio debería realizarse lo antes posible.

También recomendaríamos el nombramiento de tres directores externos con experiencia en servicios financieros. Al menos uno de estos directores debería tener experiencia en valores institucionales mientras que otro debería ser experto en negocios de valores de venta. Estas incorporaciones al consejo deberían realizarse con o sin la ampliación del tamaño del consejo.

Entre los firmantes de esta carta se incluyen numerosos antiguos ejecutivos y miembros del consejo de Morgan Stanley. Nos tememos que en respuesta a esta carta, Purcell pueda despedir o retirar a algunos de los ejecutivos senior del Grupo de Valores Institucionales. Esta acción dañaría la capacidad de la firma de mejorar sus perspectivas de negocios a largo plazo, minaría su reputación y, quizá, dañaría irreparablemente su capacidad de atraer y retener a excelentes profesionales.

Estamos unidos en nuestro profundo apoyo a Morgan Stanley y en nuestra preocupación acerca del futuro. Aunque no hemos comentado esta carta con un mayor grupo de consejeros de dirección o con otras personas que puedan compartir nuestra preocupación, confiamos que apoyarán nuestras recomendaciones desde dentro y fuera de la firma.

Hemos escrito esta carta con una gran consciencia de nuestras responsabilidades para con los accionistas y empleados de Morgan Stanley. Pedimos la oportunidad de comentar en privado con los directores independientes los asuntos y recomendaciones incluidos en esta carta. Pueden contactar con nosotros a través de nuestros asesor financiero, Robert F. Greenhill, at Greenhill & Co., teléfono +1-212-389-1510. Esperamos que el debate constructivo entre nosotros y el consejo resulte en un compromiso mutuo para permitir a la firma recuperar su posición como la principal firma de servicios financieros.

   
    Respetuosamente,
     /s/ Anson M. Beard, Jr.
     /s/ Lewis W. Bernard
     /s/ Richard A. Debs
     /s/ Joseph G. Fogg
     /s/ S. Parker Gilbert
     /s/ Robert G. Scott
     /s/ Frederick B. Whittemore
     /s/ John H. T. Wilson"

FUENTE Shareholders and Former Senior Executives of Morgan Stanley