Un cambio en la demografía mundial supone una oportunidad única para aprender más sobre el envejecimiento

13 Jul, 2001, 11:13 BST de National Research Council's Committee on Population

Bruselas - En los últimos 20 años se han producido considerables cambios en la demografía, la economía, y la sociedad en todo el mundo, con importantes implicaciones para el estudio del envejecimiento. En todo el mundo, la gente vive más, goza de mejor salud y emplea más tiempo en la jubilación activa. Estos cambios tienen considerables implicaciones en la viabilidad financiera de la seguridad social y el sistema sanitario de cada país industrial así como en la mano de obra y las estructuras familiares de todo el mundo.

De acuerdo con un nuevo informe publicado por un panel del Comité de Población del Consejo Nacional de Investigación, el hecho de que en todo el mundo estén teniendo lugar estos cambios, proporciona a la comunidad investigadora internacional una ventana abierta para aprender algo más sobre el proceso de envejecimiento y su efecto en la política pública y proporciona además un terreno fértil para el fomento de la investigación internacional que permitiría a los países saber más de los éxitos y fracasos de cada uno.

Es este nuevo informe titulado "Preparación para un mundo que envejece: caso para la investigación internacional" ("Preparing for an Ageing World: The Case for Cross-National Research"), el panel subraya un enfoque internacional en cinco áreas principales de investigación: trabajo y jubilación, ahorro y el patrimonio, estructuras familiares y transferencias intergeneracionales, salud y discapacidad, y bienestar. El panel ha presentado su informe hoy a un público de expertos internacionales y comités políticos durante la reunión patrocinada por la Comisión Europea y celebrada en su sede en Bruselas.

Mientras que el tamaño de la población vieja ha crecido durante siglos, el siglo XXI promete mejores condiciones para la vejez en países de todos los niveles de desarrollo socio-económico. Tan sólo en el año 2000, el balance neto de la población vieja del mundo ha aumentado en 750.000 cada mes y se espera que para 2030 este crecimiento neto se acelere hasta llegar a los 2 millones al mes.

A medida que vayamos adentrándonos en el siglo XXI, los países del mundo industrializado se enfrentarán a un crecimiento más lento de su mano de obra, mayores demandas de sistemas de asistencia sanitaria con mayor número de personas discapacitadas y con mayor edad, y aumentos potenciales de la pobreza, lo cual podría aumentar la tasa de viudedad. Debido a que todos los países se encuentran en diferentes fases de su transición hacia una sociedad vieja estable y a que poseen también diferentes programas sociales, los países pueden aprender mucho los unos de los otros a medida que se adaptan a los cambios en las estructuras de la edad de la población. El panel ha identificado las áreas principales en las que es necesario avanzar para alcanzar el máximo beneficio de la investigación internacional que incluyen las siguientes:

* Participación de la mano de obra: el retroceso de la participación en la mano de obra de las personas mayores en muchas partes del mundo es una de las dramáticas tendencias económicas de las últimas cuatro décadas. Según ha señalado el panel, la recolección más sistemática de información en la dinámica del trabajo y la jubilación ayudaría a los investigadores y políticos a comprender como programas como el de la jubilación afectan a las decisiones de los trabajadores individuales. Llegar a este entendimiento requiere la evaluación de los efectos de incentivo de las provisiones de los programas de jubilación, que, a su vez, dependen ambos de las provisiones y de la situación personal de cada trabajador, el estado civil, y otras circunstancias familiares e individuales.

* Salud: A medida que envejece la población de los países industrializados y los países más desarrollados, la demanda social y económica de las personas, familias, comunidades, y países irá creciendo, con un impacto substancial en los sistemas de asistencia médica y sanitaria formales e informales y en la financiación de los servicios médicos en general. De acuerdo con el panel, la investigación internacional puede fomentar la creación de mecanismos de evaluación que a menudo podrían no ser viables en algún país debido a la homogeneidad de las prácticas médicas y las culturas administrativas. Esta investigación puede también proporcionar una serie de observaciones de cambios en el tiempo y, quizás, indicaciones previas de las nuevas tendencias médicas.

* Estructuras familiares: las fuerzas demográficas que ayudan al envejecimiento de la población, también transforman la estructura de la familia. Con una disminución en las tasas de fertilidad y mortalidad de las personas mayores, el número de generaciones vivas dentro de una familia aumenta mientras disminuye el número de parientes de la misma generación. Se espera que el crecimiento de la población vieja tenga un efecto en la manera en que las familias ahorran para el futuro. Sin embargo, los investigadores necesitan comprender mejor las decisiones de ahorro personal e inversión y cómo estas decisiones influyen en la política.

El trabajo de este panel ha sido financiado por el Instituto Nacional del envejecimiento y la Fundación Rockefeller. El Consejo Nacional de Investigación es el principal brazo operativo de la Academia Nacional de Ciencias y la Academia Nacional de Ingeniería. Se trata de una institución privada, sin ánimo de lucro, que aconseja sobre las cuestiones científicas y tecnológicas en el Congreso.

Las copias de este estudio "Preparing for an Ageing World: The Case for Cross-National Research" están disponibles en la página de National Academy Press, http://www.nap.edu, tel. +1-202-334-3313 o +1-800-624-6242.

Página web: http://www.nap.edu

FUENTE National Research Council's Committee on Population