Un estudio de EM confirma los beneficios de altas dosis de interferón beta y el riesgo de cambiarlas

20 Jul, 2004, 11:21 BST de Prof. Luca Durelli M.D Chief

TURÍN, Italia, July 20 /PRNewswire/ --

- Un estudio de EM confirma los beneficios de altas dosis frecuentes de interferón beta y el riesgo de cambiar a un tratamiento con dosis menores

Los pacientes con recaídas de EM o EM en remisión tratados con altas dosis frecuentes de interferón beta-1b deberían permanecer con este tratamiento y evitar dosis menores una vez a la semana de interferón beta-1a, incluso en ausencia de signos clínicos MRI de actividad de la enfermedad. Esta es la conclusión de un estudio independiente publicado en el número de este mes de Journal of the Neurological Sciences(1).

Luca Durelli, director de la división neurológica universitaria del San Luigi Gonzaga Hospital, Turin, e investigador principal del estudio, comentó: "Estos datos confirman claramente los beneficios clínicos de altas dosis frecuentes de interferón beta y demuestran los riesgos a los que los pacientes de EM se enfrentan al cambiar a un tratamiento de dosificación menor, incluso cuando parece que la enfermedad remite. Estos resultados crearán nuevas prescripciones para los pacientes de EM, que a veces se preguntan si pueden reducir el número de inyecciones o la dosis de las mismas en el momento en que parece que su enfermedad está controlada."

El estudio para la reducción de la dosis de interferón beta es la culminación de más de cinco años de investigación clínica. 27 pacientes administrados con 250 mcg de interferón beta-1b (Betaferon/Betaseron para inyecciones SC) durante tres años, y consistentemente libres de actividad de la enfermedad clínica y MRI durante al menos dos años, fueron aleatorizados para continuar con el tratamiento con interferón beta-1b (14 pacientes) o a reducir gradualmente sus dosis y administrarlas una vez a la semana, es decir 30 mcg de interferón beta-1a (Avonex) durante un año (13 pacientes).

Los resultados también muestran que ha importantes diferencias clínicas entre los dos grupos. Sólo el 23% de los tratados con interferón beta-1a se mantuvieron libres de recaídas, en comparación con el 79% del grupo interferón beta-1b (p=0,006). Además, la tasa de recaídas fue bastante mayor en el grupo interferón beta-1a (p=0,03), y el tiempo transcurrido hasta la primera recaída fue significativamente menor (p=0,001). Casi una cuarta parte (23%) de los administrados con interferón beta-1a mantuvieron una progresión sostenida de la enfermedad, frente a ningún caso en el grupo interferón beta-1b. Las conclusiones clínicas se confirmaron mediante un análisis de los parámetros MRI: el número de pacientes con una nueva lesión por densidad de protones T2 fue significativamente mayor en el grupo tratado continuamente con interferón beta-1b (77%), en comparación con el grupo interferón beta-1a (23%) (p=0,04).

"Al final del seguimiento tras el estudio, la actividad de la enfermedad se redujo en la mayoría de los pacientes tratados con interferón beta-1a," comentó Durelli "los 13 pacientes del grupo de dosis reducida volvieron a un tratamiento de frecuencia elevada con altas dosis de interferón. Al margen del aumento de la frecuencia y de la cantidad de cada dosis, la mayoría de los pacientes no volvió a mostrar la ausencia completa inicial de actividad de la enfermedad (la estabilización de la enfermedad que habían alcanzado antes de ser tratados con dosis bajas de interferón beta-1a), aunque siguen mostrando actividad clínica o MRI.

"Los estudios independientes como INCOMIN ya han confirmado la superioridad de altas dosis frecuentes de interferón beta frente a tratamientos con menores dosis y menos frecuentes," añadió Durelli. "Estos nuevos datos muestran que es muy importante para los pacientes con EM continuar en un tratamiento con dosis altas y frecuentes de interferón.

Acerca del estudio

El estudio se inició debido a la hipótesis de que una vez controlada la EM durante varios años, empleando dosis altas y frecuentes de interferón beta, sería posible mantener los beneficios inmunológicos y los efectos clínicos empleando dosis menores y menos frecuentes de interferón beta.

Los pacientes con una actividad clínica y MRI estable con el tratamiento con interferón beta-1b durante al menos tres años, fueron aleatorizados para reducir la dosis la frecuencia del horario de administración y llegar gradualmente a un toma semanal de 30 mcg de interferón beta-1a para ser evaluados durante un año.

Las evaluaciones clínicas y de laboratorio se realizaron cada tres meses y el escáner MRI se realizó transcurrido un año. La evolución clínica se evaluó en un estudio de etiqueta abierta, los escáneres MRI fueron analizados por radiólogos que desconocían el tratamiento y las características clínicas de cada paciente.

La actividad clínica empeoró significativamente durante el año de administración de interferón beta-1a y aunque mejoró cuando volvieron a seguir el anterior tratamiento, la actividad MRI persistió en algunos pacientes, con lo que se eliminó la ausencia total de enfermedad que habían obtenido tras tres años de tratamiento crónico con interferón beta-1b. La respuesta MRI no se asoció con la aparición de cuerpos neutralizantes del interferón.

En conclusión, la reducción de la dosis de interferón beta y de su frecuencia se pueden asociar a un aumento de los síntomas clínicos y MRI de la actividad de la enfermedad. Además, la vuelta a altas dosis de interferón sólo puede ocasionar una mejora parcial de los signos de actividad de la enfermedad, lo que sugiere un riesgo inherente en la reducción de las dosis. Los pacientes, incluso aquellos con los niveles más bajos de actividad de la enfermedad, debería mantener su tratamiento de altas dosis frecuentes de interferón beta.

Nota a los redactores:

Interferón beta-1b (Betaferon - Schering) se administra a días alternativos a través de inyecciones subcutáneas de 250 microgramos (8 MIU). Interferón beta-1a (Avonex - Biogen) se administra una vez a la semana como inyección intramuscular de 30 microgramos (6 MIU).

1) Barbero P, Verdun E, Bergui M et al. El tratamiento habitual con dosis altas de interferón beta para la remisión o detención de la esclerosis múltiple ha de mantenerse a largo plazo: estudio de reducción de dosis de interferón beta. Journal of the Neurological Sciences 2004; 222: 13-19.

FUENTE Prof. Luca Durelli M.D Chief