
Brayton Purcell LLP anuncia una sentencia favorable a la parte demandante por valor de 7,1 millones de dólares en el quinto juicio por silicosis relacionado con la fabricación de encimeras de piedra artificial
NOVATO, California, 20 de agosto de 2026 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ -- Brayton Purcell LLP se complace en informar de que, el 19 de agosto de 2026, en el caso de Eufrocina Sánchez-Reyes, a título individual y como sucesora en interés de su difunto marido, tres menores representados por su tutor ad litem, Eufrocina Sánchez-Reyes, y Melissa Ramírez Sánchez y Michelle Angelina Ramírez como herederas por muerte culposa, caso n.º 30-2024-01439369, el jurado dictó un veredicto de 7.100.000 dólares a favor de la familia de Gerardo Ramírez-Soriano contra Dal-Tile Distribution, LLC, Dal-Tile Tennessee, LLC y Paragon Industries, Inc., que opera bajo el nombre comercial de Bedrosians Tile & Stone. Este ha sido el quinto juicio por silicosis provocada por piedras artificiales que ha concluido con un veredicto en Estados Unidos, y el cuarto veredicto a favor de los demandantes. Gerardo Ramírez-Soriano desarrolló silicosis por piedra artificial y falleció a los 46 años tras haber trabajado como operario en la fabricación de encimeras de piedra artificial. El señor Ramírez-Soriano se dedicó durante años a la elaboración de piedra natural, mármol y granito. Nunca supo, ni se le advirtió, que las losas de piedra artificial que posteriormente salieron al mercado eran «especialmente tóxicas». Estas losas de piedra artificial de sílice cristalina, de alta ingeniería, se comercializaron como «no peligrosas» y «naturales».
El jurado deliberó sobre las reclamaciones de los demandantes relativas a la responsabilidad por productos defectuosos, concretamente por defecto de diseño y por falta de advertencia. El jurado desestimó las diversas defensas afirmativas de los demandados, en las que «culpaban al empresario», basadas en los argumentos de «intermediario sofisticado», «confianza en un intermediario bien informado», «uso indebido del producto» y «causa superpuesta de un tercero».
El jurado fijó la indemnización por daños y perjuicios en 2.400.000 dólares en concepto de daños económicos y en 4.700.000 dólares en concepto de daños no económicos. Se determinó que Dal-Tile Distribution, LLC y Dal-Tile Tennessee, LLC tenían un 2 % de culpa, y que Paragon Industries Inc. tenía un 1 % de culpa.
Los demandantes estuvieron representados en el juicio por Heather-Ann Young y Diksha Chhetri, del bufete Brayton Purcell LLP.
Las entidades de Dal-Tile estuvieron representadas por Dustin Priebe, Ashley Nagashima y Waverly Shannon, del bufete Foley Mansfield PLLP. Paragon Industries, Inc. estuvo representada por Timothy Heggem y Gina Goldberg, del bufete Theadora Oringher PC.
Los peritos de la parte demandante fueron el Sr. Aki Vourakis (especialista en fabricación), el Dr. Michael Ellenbecker, CIH (higienista industrial certificado), el Dr. Mark Nicas, CIH (higienista industrial certificado), el Dr. David Ross, M.D. (especialista en trasplantes de pulmón), el Dr. Andrew McClintock Greenberg, M.D. (neumólogo), el Dr. Richard Cohen (medicina del trabajo y epidemiología) y Barry Ben-Zion (economista forense).
Los peritos de la parte demandada fueron Jacob Persky, CIH (higienista industrial certificado), y Brian Daly, CIH (higienista industrial certificado).
El jurado determinó que las losas de piedra artificial fabricadas con un alto contenido (al menos el 90 %) de sílice cristalina, junto con su mezcla de metales tóxicos y resinas, constituyen un producto defectuoso.
A lo largo del juicio, los abogados de los demandantes explicaron que otros fabricantes y proveedores habían actuado con negligencia y que sus productos eran defectuosos, pero eso no eximía en modo alguno a las entidades de Dal-Tile ni a Paragon Industries, Inc. de su responsabilidad parcial por haber contribuido a la enfermedad y a la muerte prematura del Sr. Ramírez-Soriano. El juicio versó sobre la responsabilidad. Según la ley, el hecho de que otras personas también hayan actuado con negligencia no constituye una circunstancia atenuante. El jurado también determinó que los demás (fabricantes y proveedores) tenían un 62 % de culpa. Muchas de esas entidades llegaron a un acuerdo antes de que se dictara la sentencia.
Dal-Tile comenzó a distribuir losas de piedra artificial con sílice cristalina en 2006 y, a pesar de conocer los riesgos «especialmente tóxicos» de la piedra artificial, no colocó ninguna etiqueta de advertencia hasta 2023. Paragon Industries, Inc. comenzó a distribuir losas de piedra artificial con sílice cristalina en 2010 y, a pesar de conocer los riesgos relacionados con la sílice cristalina, no colocó ninguna etiqueta de advertencia hasta 2016.
En 2025, Dal-Tile comenzó a fabricar un producto no tóxico, por lo demás prácticamente idéntico, llamado Purevana, pero sigue vendiendo su producto OneQuartz, «único en su toxicidad». Del mismo modo, en 2025, Paragon Industries comenzó a distribuir «Nouvel», una piedra artificial con bajo contenido en sílice, pero siguió intentando defender su producto defectuoso de alto contenido.
Tanto las entidades de Dal-Tile como Paragon Industries intentaron culpar al fallecido por el uso indebido del producto, al emplear el corte en seco como uno de los pasos del proceso de fabricación. Fue una ardua tarea conseguir que el jurado tuviera acceso a las pruebas relativas al taller propio de tallado de piedra de Paragon Industries Inc. (en funcionamiento al menos desde el año 2000). Los abogados de Paragon lucharon con uñas y dientes para que esta información no saliera a la luz. En definitiva, el jurado tuvo conocimiento del taller de fabricación propio de Paragon en Fresno y de su Plan Interno de Control de la Exposición a la Sílice, en los que se reconoce que utilizan el corte en seco.
El juicio de Ramírez-Soriano fue uno de los primeros de los muchos cientos que se han celebrado en relación con los jóvenes trabajadores dedicados a la fabricación de encimeras de piedra artificial que han desarrollado silicosis mortal por piedra artificial tras tan solo unos pocos años de exposición a una piedra artificial «excepcionalmente tóxica».
«Dal-Tile Distribution LLC, Dal-Tile Tennessee LLC y Paragon Industries, Inc. se pasaron todo el juicio echando la culpa a otros fabricantes y proveedores de losas de piedra artificial con sílice cristalina, así como al difunto, y se negaron a asumir la responsabilidad por su papel», afirmó Heather-Ann Young, de Brayton Purcell LLP. «El jurado no se dejó engañar por el juego de trileros corporativo de Dal-Tile ni por la hipocresía de Paragon Industries Inc. El jurado les obligó a rendir cuentas».
«El veredicto del jurado ha vuelto a enviar un mensaje alto y claro. Los fabricantes y proveedores de este producto tóxico deben empezar a anteponer las personas a los beneficios», afirmó Diksha Chhetri, de Brayton Purcell LLP.
James Nevin, socio de Brayton Purcell LLP, afirmó: «A pesar de que se le impidió escuchar las pruebas según las cuales tanto SafeWork Australia como Cal-OSHA han determinado que la sílice cristalina presente en la piedra artificial es tan "excepcionalmente tóxica" que no puede ser fabricada de forma segura por trabajadores humanos, el jurado, tras conocer los datos científicos médicos, llegó a la misma conclusión».
Para obtener más información sobre este veredicto, póngase en contacto con:
James P. Nevin, abogado
Brayton Purcell LLP
(415) 493-3531
[email protected]
Para consultas de los medios de comunicación, contactar con:
Nolan Lowry
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FUENTE Brayton Purcell LLP
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